Está a punto de comenzar una de las aventuras más exigentes del año: la Paris–Nordkapp, un viaje extremo de más de 6.000 km a través de Europa, realizado principalmente fuera de carretera y sin ningún tipo de apoyo externo.
Aceptará el desafío el Team Adventure Riding, compuesto por Renato Zocchi, Giulia Filippi y Giovanna Dall'Amico, que deberá confiar únicamente en su propia experiencia, en su capacidad de adaptarse a lo imprevisto y en una cuidadosa planificación. ¿Una dificultad adicional? Llevar consigo todo lo necesario para afrontar semanas de viaje, contenido exclusivamente en su configuración GIVI Canyon.
Les preguntamos a los protagonistas cómo se están preparando para esta aventura, qué estrategias adoptarán a lo largo del recorrido y qué no puede faltar en su equipamiento.
Una mezcla de todas estas emociones. Por un lado, está el entusiasmo por la aventura que nos espera; por otro, un poco de tensión debido a la poca información disponible sobre el recorrido y a las temperaturas previstas en torno a los 40 °C.
Probablemente el mayor desafío será gestionar motos que no están específicamente diseñadas para el off-road, cargadas con unos 30 kg de equipaje, en terrenos que podrían ser muy exigentes, especialmente en los tramos de arena y barro. A esto se suma el clima: durante el viaje esperamos al menos una semana de lluvia, una variable que podría complicar aún más el recorrido.
Ya conocemos parte del recorrido, ya que sigue algunos tramos de las ediciones de la Gibraltar Race en las que hemos participado en el pasado. Esperamos que Francia sea especialmente exigente: largos pasos entre campos y praderas con hierba alta que a menudo oculta las huellas de los vehículos agrícolas, haciendo la navegación más lenta y compleja, sobre todo en caso de lluvia. Polonia también podría ponernos a prueba, con numerosos tramos de arena blanda que requerirán atención y técnica de conducción.
La preparación del equipaje ha sido un aspecto fundamental del viaje. Teníamos que llevar todo lo necesario para ser autónomos: equipo completo de acampada, herramientas y repuestos para las motos, ropa para la noche y equipamiento técnico adecuado tanto para altas como para bajas temperaturas. Por este motivo, la elección de las bolsas y la correcta distribución de los pesos fueron decisivas.
Con la línea GIVI Canyon encontramos la solución ideal. En las dos bolsas laterales de 14 litros colocamos el material más pesado, manteniendo el centro de gravedad bajo y garantizando una conducción más equilibrada y cómoda. En la parte trasera montamos una bolsa de 40 litros para la ropa, el saco de dormir y los objetos más ligeros. Completa el equipo una bolsa fijada a la defensa del motor, dedicada a herramientas y material de primeros auxilios para piloto y moto, además de una bolsa sobredepósito que contiene teléfono, dispositivos electrónicos y todo lo necesario para tener a mano y recargar durante el viaje mediante puertos USB.
Antes de la salida realizamos numerosas pruebas de carga y varios test en carretera con la moto completamente cargada: el resultado fue extremadamente positivo y confirmó la funcionalidad y fiabilidad de todo el conjunto.
Hemos elegido un conjunto de tres capas que nos permite afrontar de la mejor manera cualquier condición climática. Completan el equipamiento ropa impermeable y guantes de diferente grosor, para adaptarnos rápidamente a los cambios de temperatura y clima a lo largo del recorrido.
En primer lugar, sin duda, la fiabilidad, tanto de la moto como del equipamiento. Le siguen la capacidad de carga, indispensable para un viaje completamente autónomo, y la impermeabilidad del equipo, considerando la alta probabilidad de encontrar lluvia, incluso intensa, durante el recorrido. También son fundamentales el confort en largas distancias y la elección de accesorios de alta calidad, que garantizan tranquilidad y seguridad al recorrer miles de kilómetros lejos de cualquier soporte.
Los paisajes evocadores de los países nórdicos que aún no conocemos y, esperamos, el Cabo Norte.
Nos hemos preparado juntos, dividiendo tareas y responsabilidades. Será bonito compartir alegrías y miedos y ayudarnos en los momentos difíciles.
Más allá de que llegar al Cabo Norte es un sueño para muchos motoristas, estar allí después de este desafío representará la fuerza de haber superado todas las dificultades que surgirán a lo largo del camino.
Recomendamos en primer lugar recopilar información de quienes ya han realizado un viaje similar, para entender cómo organizar mejor tanto la moto como el equipamiento. Pero, una vez hecha la preparación necesaria, hay que encontrar el valor para partir. Nunca habrá un momento perfecto: a veces basta con dar el primer paso para convertir un sueño en una aventura inolvidable.
